Resumen
Cumplidos en febrero los 75 años de la muerte de Antonio Machado, las múltiples y siempre relevantes celebraciones que se están desarrollando a lo largo de la geografía machadiana (con especial importancia las de Madrid, Baeza o Soria, lugares más íntimamente ligados al poeta) son una clara muestra del interés que despierta el gran poeta sevillano y de la fuerza que, pasados ya cuarenta años de la muerte de Franco y de la presumible desaparición del franquismo, sigue teniendo su triste muerte en el marco de la simbología antifascista.