Resumen
En alguna de sus acepciones la literatura es mito, como ejercicio de dar sentido al mundo, sentido que pretendemos encontrar (así como Lezama requiere desentrañar la razón de los mitos reanudados e indóciles), aspirando a desarrollar la sensatez necesaria para la representación del exilio y de la identidad tránsfuga; sentido que se vuelve nuestra coartada para concebir este libro sobre desarraigo, transculturalidad y escritura, tan alemán y tan añorante de una cubanidad intangible.