Resumen
Hábito del alma cierto y oscuro, dice San Juan de la Cruz acerca de la fe. Y con una razón de ser: la afección por superar una luz natural a la que no alcanza a entender la propia razón. Nuestra naturaleza no entiende nuestra naturaleza. Por eso un exceso vulnera y vence a nuestro entendimiento; en vez de ser éste el que frene el exceso. La filosofía queda derrotada por el mismo juego burlesco que dio lugar a su nacimiento. El monstruo en el laberinto. La derrota consiste en la incapacidad de acceder a la forma de la que sólo nos queda el nombre. El nombre que nos es dicho. Y el resto consiste en volver a aceptar a eros, sin padecer ya desconsuelo, porque la prudencia no es un bien filosófico.