Resumen
Las novelas de Thomas Hardy (1840-1928) suscitan emociones encontradas. Su escenario, la Inglaterra rural habitada todavía por quienes vivían en ella, de ella y para ella, amenazada entonces de extinción y que hoy ha desaparecido por completo, se ha convertido en un resort para turistas que, for old association’s sake —así empieza Los habitantes del bosque—, siguen carreteras abandonadas aun que se sentirían horrorizados si tuvieran que pasar una sola noche en las condiciones que soportan los personajes del ciclo de Wessex.