Resumen
Resulta bastante sintomática la inactualidad de las críticas que la teoría de sistemas de Luhmann recibiese por parte de la teoría crítica, en especial de Habermas, y desde otros puntos de vista que el sociólogo calificará irónicamente de “humanistas”. Aquellas réplicas se realizaban en nombre de ideales como libertad, emancipación o realización personal que cada vez juegan un papel más secundario en la investigación social. Han sido, también, descartados de la retórica política cotidiana donde suenan obsoletos y vacíos. Por el contrario, el conformismo presentista de Luhmann se muestra cada día más convincente, articulando la defensa de un status quo económico y social cuyo principal interés es mantenerse incólume aun cuando sean patentes sus terribles contradicciones.