Resumen
El estudio de los asentamientos que se fueron sucediendo en la ciudad mesopotámica de Uruk desde mediados del siglo V a.C. hasta inicios del segundo milenio a.C. es, sin duda, un punto de partida inexcusable para las investigaciones centradas en el nacimiento de la sociedad tal y como hoy en día la concebimos. De hecho, más allá del interés histórico que los hallazgos arqueológicos han ido progresivamente despertando a lo largo de todo el siglo XX al tiempo que se iba completando la epopeya de su más ilustre ciudadano, el héroe Gilgamesh, es evidente que la fascinación suscitada por los restos encontrados pasa necesariamente por enfrentarse, según señala el profesor Mario Liverani (Roma, 1939), a lo que puede considerarse como “uno de los hitos más significativos de la historia humana”, esto es, el del origen mismo de la sociedad.