Resumen
La entrada de España en la CEE en 1986 supuso la aceptación internacional del país en el club comunitario. Como era de esperar, la prensa difundió el proceso con interés. A partir de los diarios ABC, El País y La Vanguardia, se estudia su papel como informador, sus principales diferencias y sus carencias. Se ha observado como, a pesar del interés general por celebrar la adhesión, apenas publicaron artículos explicando cuáles eran las instituciones europeas a las que España ingresaba, su composición ni sus funciones, disminuyendo la comprensión ciudadana de su futuro en la CEE.

