Resumen
Leer en estos tiempos una obra con un título que presenta a Rusia como la protagonista de una “batalla por Europa” tiene unas implicaciones evidentes. A pesar de los más de dos siglos que han pasado desde que las devastadoras Guerras Napoleónicas llegaran a su fin, hoy podemos entender muy bien a los europeos que se vieron rodeados, por occidente y oriente, de imperios en expansión.
El historiador Dominic Lieven, autor de varios trabajos sobre la historia rusa, utilizó para la confección de este libro un material invaluable, desatendido hasta entonces por los estudiosos occidentales, que le sirvió para escribir la historia de las Guerras Napoleónicas desde una nueva perspectiva: el Archivo Militar del Estado Ruso (RGVA). Con los copiosos documentos de la época que a su disposición puso el Archivo, el investigador inglés plasma en su trabajo una tesis potente, apoyada en una intensa investigación archivística y un profundo conocimiento bibliográfico, que se puede resumir de la siguiente manera: el esfuerzo del Imperio ruso fue decisivo para derrotar a Napoleón, y su éxito se debe a una inteligente estrategia planteada, sostenida y ejecutada hábilmente por sus élites políticas, diplomáticas y militares.

