Resumen
El artículo examina la afirmación de Thomas Hobbes según la cual Cristo habría silenciado los oráculos de la Antigüedad, situándola en una tradición histórica y conceptual de largo alcance. A partir de testimonios paganos, cristianos y jurídicos, se analiza el progresivo eclipse de la voz oracular y su reinterpretación como signo de transformación espiritual y política. Este proceso culminó en la transferencia de la función oracular desde el templo a la autoridad imperial, donde la palabra del soberano adquirió un estatuto sacralizado. Hobbes reinterpreta retrospectivamente este desplazamiento como un problema central de la teoría política: la concentración de la autoridad y de la palabra legítima en una instancia soberana única. El silencio de los oráculos aparece así como una condición histórica del nacimiento del Estado moderno.

