Resumen
Existe un islam composible. No es una utopía reciente ni una concesión a la modernidad, sino una realidad que forma parte de la propia historia intelectual, social y espiritual del islam. En el siglo XIX, pensadores como Jamal al-Din al-Afghani o Muhammad Abduh intentaron impulsar una renovación que reconciliara la fe islámica con el mundo contemporáneo, el progreso científico y la democracia. Esa labor no tenía como intención modificar el islam, sino liberarlo de interpretaciones rígidas, estancadas, fruto de la acumulación de siglos.
Gran parte del islam conservador que hoy domina el imaginario público se basa en cadenas de interpretaciones: comentarios de comentarios, escolástica jurídica y lecturas históricas que con el tiempo han logrado un carácter que roza lo axiomático. Sin embargo, esas interpretaciones no siempre reflejan la diversidad y la complejidad de la tradición islámica. A menudo son construcciones condicionadas por contextos políticos, sociales y culturales muy concretos.

