Resumen
La presente nota examina críticamente la entrevista concedida por el filósofo Antonio Lastra al proyecto cultural La Casa Vacía. Se argumenta que el marco platónico que articula el discurso opera mediante un doble desplazamiento: abstrae las condiciones histórico-materiales que hacen posibles las prácticas filosóficas que idealiza y naturaliza relaciones sociales determinadas —las del ocio letrado, las del canon cultural y las de la propiedad— al derivarlas de categorías filosóficas presentadas como universales. La nota no impugna el valor descriptivo de las reflexiones de Lastra, sino los límites constitutivos de un análisis que prescinde sistemáticamente de la mediación social.

